Estimado Sr. GERENTE DE GEACAM:
Asumiendo la situación
económica actual y la necesidad de ajustes y reformas, según sus
palabras “reflejo del comienzo de una nueva etapa caracterizada por el
rigor, la austeridad y la transparencia en las finanzas públicas de la
Región”, me permito transmitirle mi más sincera inquietud
respecto al ERE en curso. Para explicarle mi preocupación, y como
ejemplo, me centraré en el resultado del primer ERE en la provincia de
Albacete, ya que al ser la de procedencia suya, conocerá mejor los
detalles que le cito.
Como Vd. sabe, tras su incorporación a
Geacam y por orden directa suya, se convocaron en Geacam y por
procedimiento abierto, tres plazas de Coordinador Provincial, con
requisitos que cumplían muchos de los técnicos de esta empresa a los que
ahora despide. No obstante, esta plaza fue adjudicada a una persona
ajena a la empresa, aumentando su plantilla. El elegido resultó ser,
casualmente, el marido de una administrativo de esta empresa, amiga
intima, casualmente, de su esposa, también trabajadora de esta empresa..
Si, si de la suya, Sr. Gerente. Casualidades de la vida.
Por
otro lado, la empresa decidió prescindir en esta provincia (pasándolos a
fijos discontinuos de cuatro meses) de diferentes Técnicos de incendios
con amplia experiencia, contratados hasta entonces todo el año. El
argumento fue la falta de presupuesto, con la promesa de recuperarlos
cuando los problemas presupuestarios se solucionaran. Ninguno de los
tres fueron nunca amonestados ni tuvieron problema disciplinario alguno.
Unas semanas después, esta empresa, pública, convocó de forma urgente y
por promoción interna, una plaza nueva llamada Técnico de Sala. Así,
una persona, contratada como Administrativo, pasó a desempeñar funciones
de Técnico de Incendios, pese a no haber visto uno de ellos en toda su
vida, multiplicando eso si su salario dos veces y media, y cerrando la
puerta al regreso de cualquiera de los despedidos “temporalmente”, tan
temporalmente como ahora indica el nuevo ERE.
Estas decisiones
entiendo que fueron tomadas por Vd. y por el recién elegido por Vd.
Coordinador Provincial en Albacete, resultando ser la elegida su mujer.
Si, si la suya, Sr. Gerente. Casualidades de la vida.
Hay
quien, maliciosamente y en este mundo de envidias en el que vivimos,
podría pensar que se trata de un favor devuelto: tu me nombras a mi
Coordinador Provincial (35-40-000 €/año), y yo, después de limpiar la
era de competidores, asciendo a tu mujer a Técnico de Incendios, y
además le pongo un buen complemento (28.000 €/año), aunque no haya visto
un incendio forestal en su vida. Todo se aprende.
A
continuación, y para seleccionar los imprescindibles de la empresa, Vd.
solicitó a este recién nombrado Coordinador Provincial un informe de
capacidad y competencia de cada uno de los trabajadores, en el que, por
supuesto, tuvo que evaluar entre más de 50 trabajadores a su propia
esposa, administrativo, y a la del gerente que le nombró, administrativo
milagrosamente ascendida a Técnico. Le ayudaron en esta incómoda tarea
su Responsable Provincial del área de Incendios, que, otra vez
casualmente, tiene también trabajando en la empresa a su hermana,
también como administrativo.
Mientras se tramita el ERE, surge
el incendio de Hellín (5.000 ha. quemadas), y durante este incendio se
descubre que uno de los dos técnicos provinciales de incendios está de
vacaciones en EEUU, en contra de toda la normativa interna de esta
empresa. Esas vacaciones las había autorizado su recién nombrado
Coordinador Provincial, por lo que no puede sancionar lo que él mismo ha
autorizado, ni sancionarse a si mismo, y al parecer Vd., Sr. Gerente,
tampoco consideró necesario abrir expediente disciplinario contra
ninguno de ellos. Un gran ejemplo para los trabajadores a los que estos
directivos sancionan por mucho menos. Y para todos los ciudadanos.
Durante este incendio se comprueba además que su mujer, (si, si, otra
vez la suya, Sr. Gerente), no tiene la más remota idea de cómo apagar el
incendio. De los tres técnicos de incendios de la empresa, uno es
incompetente y el otro está de vacaciones. Pero no pasa nada; total,
sólo son 5.000 hectáreas de monte calcinadas.
Como colofón a
esta ejemplar gestión pública en tiempo de crisis, en los últimos días
se ha definido el ERE del Cuerpo Técnico, y ejecutado los despidos y
reducciones de contratos decididas por Vd. Le expongo el resultado:
En Octubre, quedarán en la oficina de Albacete 5 personas, por supuesto las más competentes en sus funciones:
1 El Coordinador Provincial
2 Su Esposa. Administrativo.
3 El Técnico de Incendios
4 Su hermana. Auxiliar Administrativo.
5 El 2º Técnico de Incendios, que ya ha vuelto de sus vacaciones estivales.
Estas cinco personas, todas familia salvo el veraneante, son los únicos
a los que no ha afectado el ERE; su Sra., Sr Gerente, si, si, la suya,
ha salido además beneficiada, ganando 16.000 euros más al año que antes.
Todo esto mientras su empresa despide trabajadores por falta de
presupuesto.
Todo un ejemplo de “rigor, austeridad y transparencia en las finanzas públicas de la Región”.
Por todo lo anterior, le pido una explicación de lo sucedido, y si no
la tuviera, su dimisión inmediata, y la anulación de todo el proceso
anterior. Vd. ha demostrado su más absoluto desprecio por los principios
que dice defender y por los trabajadores de esta empresa. Hasta que eso
ocurra, entienda Vd. que como trabajador de esta empresa que soy no
tenga el más mínimo respeto por Vd. ni por su equipo, ni por la empresa a
la que representa. Corruptos indecentes como Vd., y no sus
trabajadores, son los culpables de que estas empresas públicas estemos
en el punto de mira.
SR. GERENTE DE GEACAM
SR. COORDINADOR PROVINCIAL DE GEACAM
SRAS ESPOSAS, HERMANAS,…
VDS. SON LOS QUE SOBRAN EN GEACAM
¡DIMISION O CESE POLITICO ¡YA!